Cómo sobrellevar el duelo
Perder a alguien que amamos es de lo más difícil que puede vivir una persona. Ya sea que hayas perdido a tu padre o a tu madre, a un hijo, a un amigo o una relación que era todo tu mundo, el dolor que sientes es la otra cara del amor. Cuanto más grande el amor, más pesado el duelo.
No hay una única forma correcta de vivir el duelo
El duelo no avanza en línea recta. Puedes sentirte bien durante días y, de repente, la ola vuelve por un olor, una canción o una fecha en el calendario. Es normal, y no significa que hayas retrocedido.
Nadie tiene derecho a decirte cuándo deberías «superarlo». Cada persona tiene su tiempo.
Lo que puedes sentir
- Conmoción o entumecimiento, como si lo ocurrido no fuera real.
- Enojo contigo, con los demás o con la vida entera.
- Culpa y preguntas sin fin: «Si yo hubiera…».
- Agotamiento profundo, olvidos y dificultad para concentrarte.
- Añoranza que llega en momentos que no esperas.
Lo que ayuda en los días difíciles
- Cuida primero lo básico: dormir, comer y beber agua. El duelo cansa el cuerpo antes que el alma.
- Habla de quien perdiste. Di su nombre y cuenta tus recuerdos con esa persona. Callar no alivia el dolor.
- Permítete llorar, y permítete también reír sin sentir culpa.
- Haz algo en su nombre: un donativo, una oración, plantar un árbol, una carta que le escribas.
- Si puedes, evita tomar decisiones importantes en las primeras semanas.
¿Cuándo pedir ayuda a un profesional?
Si han pasado meses y todavía no puedes con tu día a día, o te estás aislando de todos, habla con un médico o con un profesional de salud mental. Y si te vienen pensamientos de reunirte con quien perdiste o de hacerte daño, pide ayuda de inmediato en los números al final de esta página.
No tienes que cargar con esto solo
En «estoy triste» escribes sobre tu pérdida sin nombre, y lo leen personas de todo el mundo, muchas de las cuales vivieron la misma pérdida, y te responden en tu idioma.